Si una idea tarda más de unos segundos en entrar en tu sistema, morirá fuera. Crea atajos de voz, widgets, teclas rápidas y plantillas ultracortas. Define una única bandeja de entrada y evita pensar en categorías al capturar; pensarás después, cuando la energía cognitiva sea adecuada.
No intentes pulir todo al momento. Practica el enriquecimiento progresivo: añade contexto, etiquetas esenciales y una frase de resumen cuando proceses. Inspirado en técnicas como la progresive summarization, este paso pequeño crea anclajes mentales fiables, facilita búsquedas futuras y prepara el material para conexiones más profundas y oportunas.
Cada nota debe saber a dónde va: acción, referencia o descarte. Define criterios simples para promover un apunte a tarea, a base de conocimiento o al archivo. Añade enlaces a proyectos, fechas, responsables y próximas acciones, de modo que la información avance por sí misma y no se estanque.